1. COA independiente por lote
El primer filtro: exige el COA (Certificado de Análisis) emitido por un laboratorio de control independiente, no una hoja de datos del propio fabricante. Debe estar vinculado a un número de lote específico —el mismo que recibes— y no ser un COA "genérico" reutilizado entre lotes. Sin COA independiente, cualquier claim de pureza es palabra contra palabra.
2. Método analítico: HPLC + MS
HPLC cuantifica la pureza del péptido; la espectrometría de masas (MS) confirma que la molécula corresponde a la declarada. Un proveedor serio publica ambos métodos en el COA. Si solo aparece "HPLC" sin peso molecular ni cromatograma, faltan datos.
3. Trazabilidad de lote y cadena de frío
El lote de tu vial debe coincidir con el del COA que recibes. Además, el proveedor debe explicar cómo transporta el producto: cadena de frío controlada, empaque neutro, tiempos por ciudad (Quito, Guayaquil, Cuenca, etc.). En Ecuador esto no es opcional: la temperatura ambiente sostenida degrada muchos péptidos.
4. Soporte humano y honestidad regulatoria
Un proveedor confiable responde por WhatsApp con una persona real, no un bot, y es transparente sobre el uso: solo investigación in vitro. Cualquier tienda que ofrezca "dosis recomendadas" o "protocolos personalizados" está haciendo algo que ningún proveedor legítimo de investigación debe hacer.
5. Precio: ni demasiado bajo ni sin justificación
Precios significativamente por debajo del promedio suelen indicar pureza real inferior o falsificación. Precios sin explicación son otra bandera. Pide el COA y compara el costo por miligramo activo (no por vial), incluyendo pureza declarada.